domingo, 31 de enero de 2016

Biografia del autor



Javier Cercas Mena escritor nacido en Ibahernando,Cáceres(1962).Su familia y él se trasladaron a Gerona donde estudió. Más tarde se trasladó a Barcelona donde estudió, en la Universidad Autonoma, Filología Hispánica. Ya finalizada su licenciatura y pasado un tiempo se trasladó a EEUU donde ejerció de profesor en la Universidad de Illinois. En 1989 se traslado a la Universidad de Gerona donde enseña literatura española. También es traductor de autores catalanes contemporáneos.Actualmente está casado y tiene un hijo. Llegó el enorme éxito con su novela, Soldados de Salamina (2001).  




sábado, 30 de enero de 2016

Bibliografia del autor

Javier Cercas publicó su primera novela a finales de la década de los 80, "El Inquilino" (1989), su siguiente publicación fue "El móvil" (1987), ocho años después regresó con “El vientre de la ballena” (1997), continuó con "Soldados de Salamina"(2001), novela sobre la Guerra Civil causó su revelación comercial(premio Salambó, película dirigida por David Trueba)Escribió también las novelas "La velocidad de la luz"(2005), "Anatomía de un instante"(2009), "Las leyes de la frontera"(2012).Su última novela es “El Impostor” (2014)

viernes, 29 de enero de 2016

El Impostor.

Portada del Libro
"El Impostor"
El impostor fue el último libro que escribió Javier Cercas. 

Cercas dice que la idea principal del libro es un combate a muerte entre la verdad y la mentira. “Escribir una novela sobre el mayor impostor de la historia de la humanidad.

Eduardo, un muchacho huérfano de dieciséis años, va a Palma de Mallorca para encontrarse con su tío Miguel, un hombre rico y enigmático, que a partir de entonces será su tutor. Pero el tío Miguel resulta ser un estafador y carterista que intentará enseñar el oficio a su sobrino. Un final lleno de sorpresas marcará profundamente la vida de Eduardo.




http://lifestyle.americaeconomia.com/articulos/el-impostor-y-la-novela-sin-ficcion-los-motivos-de-javier-cercas

miércoles, 27 de enero de 2016

Entrevista de rtve.es a Javier Cercas

Entrevista a Javier Cercar . La ruta Literaria. 

http://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-dos/pagina-dos-seccion-ruta/3293206/

martes, 26 de enero de 2016

¿Porque escribe?

El texto que tenéis a continuación, es un texto que escribió él mismo, sobre la "típica" pregunta que se les hace a todos los escritores: ¿Porque escribes? ¿Qué te motivó a hacerlo?
Pues bien, en este texto da a entender que está harto de esa "típica" pregunta, i explica por qué escribe y por qué no. Le da un tono irónico y caricaturizado. 
No hay ni un solo escritor en el mundo al que no le hayan hecho cien veces esta pregunta. Los escritores contestamos como podemos: unos, con una solemnidad embustera (valga la redundancia); otros, con un chiste laboriosamente excéntrico; otros, con lo que han contestado otros escritores; otros, mirando a quien formula la pregunta como si fuera el tipo más imbécil de la OTAN y murmurando con gesto de asco que la pregunta no es pertinente (cuando la triste verdad es que no se le puede hacer a un escritor una pregunta más pertinente que ésa); la mayoría, me temo, mintiendo como perros. Me avergüenza confesar que hasta hoy he incurrido en todas esas infamias, pero sobre todo en la última; me enorgullece proclamar que eso se ha acabado: en este mismísimo momento, gracias a la gentileza inaudita de este periódico, que me paga religiosamente cada mes por escribir tonterías, me dispongo a decir la verdad, toda la verdad y etcétera. Con todas sus consecuencias. Pero atiendan bien, porque es la última vez que la digo.
Escribo porque me encanta que me pregunten por qué escribo. Escribo porque me aburro y porque si no escribiera me aburriría muchísimo más. Escribo porque escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Escribo porque absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto. Escribo para leer mejor y también para dejar de vez en cuando de leer, porque el mucho leer embota (esto último lo dijo Nietzsche, que escribía pensamientos paseados). Escribo para escribir algún día un libro paseado. Escribo porque a los ocho años leí Pimpinela escarlata y desde entonces no he hecho otra cosa que intentar plagiar esa novela. Escribo porque a los 15 años yo era un salido y un día otro salido que además era un cabrón me dijo que escribiendo se ligaba, y cuando descubrí que me había engañado ya era demasiado tarde para quitarme el vicio. Escribo porque a los 15 años yo tenía una profesora radiante: un día la interrumpí en clase al grito de que estaba buenísima y ella, que estaba explicando a Borges, me expulsó de clase y yo me impuse como penitencia la lectura de las obras completas de Borges, cosa que todavía no he terminado de hacer y que no creo que termine de hacer nunca, porque en realidad es imposible. De más está decir que escribo porque a partir de los 15 años no me ha pasado absolutamente nada que tenga algún interés. Escribo porque me pagan por escribir tonterías. Escribo porque todavía no he encontrado una forma más decente de ganarme la vida. Escribo (me explico) porque no sé hacer nada útil, ni siquiera atarme los cordones de los zapatos: si supiera curar a los enfermos, no escribiría; si supiera rematar en plancha un libre indirecto, créanme, no escribiría. Escribo porque sí y porque me da la gana, y a quien le parezca mal que me lo diga en la calle. Escribo para poder pensar (esto, creo, lo dijo Cabrera Infante). Escribo porque cuando escribo tengo la impresión acusadísima de que soy una persona inteligente y también de que todos los que me rodean son todavía más inteligentes que yo, sólo que ellos no se dan cuenta.
Escribo para que me lea mi madre, que es la única que me leía cuando no me leía nadie y la única que me leerá cuando ya nadie me lea (¡un abrazo, mamá!). Escribo para que me lean dos tipos que están muertos y dos o tres que todavía están vivos. Escribo para que me lea usted (¡sí, usted, el de la tercera fila, no se esconda!). Escribo porque escribo como Dios (esto, Dios me perdone, es mentira). Escribo porque no creo en Dios. Escribo porque en un mundo sin Dios, escribir, como reírse (pero esto lo dijo Kafka), es casi una obligación moral, o quizá metafísica. Escribo para llevar la contraria, pero todavía no he descubierto a quién. Escribo para entender cosas que sé que no hay manera humana de entender, con la esperanza de que ese esfuerzo fracasado por entenderlas sea ya una forma de entenderlas. Escribo porque la vida es una mierda, y los hombres, un hatajo de indeseables y de cobardes, pero cuando escribo salgo a la calle cantando canciones tirolesas y sintiéndome John Wayne y con ganas de abrazarme al primero que pasa y echarme a llorar de tristeza en su cuello. Escribo porque si no escribiera no tendría ni un solo motivo para respetarme, muy pocos para levantarme por la mañana y casi todos para convertirme en un peligrosísimo oligofrénico, de lo que se deduce que el Estado debería subvencionarme para que siguiera escribiendo. (No escribo, por cierto, para que me quieran más: las personas que me quieren me querrían igual si no escribiera, y las personas que no me quieren no me querrían ni aunque dejase de escribir). Escribo para joder a los que no quieren que escriba y para alegrar a los que quieren que siga escribiendo. Escribo porque, entre nosotros, escribir mola (esto, seguro, debió de decirlo alguien, probablemente un chino). Escribo por todas estas cosas y por muchísimas más. En realidad, escribo por casi todo, porque cualquier excusa es buena para escribir. A veces (Dios me perdone) he llegado incluso a escribir para hacerles creer a quienes me leen que no quiero que me pregunten nunca más por qué escribo.



lunes, 25 de enero de 2016

Ceci n'est pas une pipe.



La traición de las imágenes (en francés, La trahison des images, 1928–1929) es una serie de cuadros de René Magritte, famosa por su inscripción Ceci n'est pas une pipe, que significa «esto no es una pipa». Los cuadros están actualmente en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles.

El cuadro muestra una pipa. Magritte pintó bajo la pipa: «Ceci n'est pas une pipe» (Esto no es una pipa). El cuadro no es una pipa, sino una imagen de una pipa. Como Magritte dijo, «La famosa pipa. ¡Cómo la gente me reprochó por ello! Y sin embargo, ¿se podría rellenar? No, sólo es una representación, ¿no lo es? ¡Así que si hubiera escrito en el cuadro "Esto es una pipa", habría estado mintiendo!»



domingo, 24 de enero de 2016

La novela negra

La novela negra, trata del mundo profesional del crimen, también del carácter oscuro de los ambientes en que transcurre, se asocia a un tipo de novela policíaca en la que la resolución del misterio no es el objetivo principal y los argumentos son habitualmente muy violentos; la división entre buenos y malos de los personajes se difumina y la mayor parte de sus protagonistas son individuos derrotados y en decadencia o en busca de la verdad.         Características:                                                                                                            

-Se trata de obras principalmente detectivescas, en que hay algún delito o misterio que resolver. Irónicamente, la resolución del misterio en si misma no es el objeto principal de la novela. 
                                                                                                                             
- Los personajes principales son normalmente policías o detectives (o gente que por algún motivo desempeña funciones similares) venidos a menos, fracasados, con grandes fantasmas en su pasado.
                                                
 - La barrera entre el bien y el mal es difusa y a veces desaprarece, mezclando ambos mundos y forzando a los personajes a pasar inadvertidamente y muy a su pesar de un lado a otro de la virtud y el vicio. 

- El ambiente general es desesperanzador. Los protagonistas rara vez encuentran su personal redención (aqunque rara vez la buscan, a pesar de ser autoconscientes de su carencia).